Carta XVIII de M.A.G. desde prisión (17/04/2011)

 

¿ZP defiende los derechos humanos de los libios?

ESCRITO EL 24 DE MARZO DESDE LA PRISIÓN DE JAÉN. “Salam aleikum”. Como demócrata y “anti-dictaduras” que me considero, y a pesar de que ninguna intervención militar me resulta plato de buen gusto, a mí me parece estupendo que un Estado como el español contribuya con su participación para derrocar al tirano libio que vulnera los derechos humanos de su pueblo resistiéndose a abandonar el poder. Pero me duele que como excusa para justificar esta, que es una invasión en toda regla, se esté utilizando la “defensa de los derechos humanos de los libios”, más que nada porque yo estoy viendo pisoteados los míos (y los de mi familia) por este mismo Estado español. ¿Es que para este Gobierno del PP-SOE, es necesario garantizar los derechos humanos libios, y los míos no? ¿Tendré que seguir aprendiendo árabe con alguno de los amigos marroquíes que tengo en prisión para que este Gobierno defienda mis derechos humanos? ¿Para garantizar los derechos humanos libios se mandan medio millar de militares (a que se jueguen la vida), un avión cisterna, cuatro aviones de combate que no van cargados de gominotas precisamente, una fragata, un submarino y un avión de vigilancia marítimo, mientras a mí se me mantiene secuestrado sin hacer algo tan sencillo como anular o indultar una sentencia injusta que ha provocado un escándalo sin parangón en la historia del Derecho español? (Para corroborarlo búsquese en Google mi nombre o el de mi madre). Esa excusa de “garantizar los derechos humanos del pueblo libio” apesta y es tan lamentable como falsa. Lo único que ocurre es que al dictador de Arabia Saudí no se le ocurrió amenazar con cerrar el grifo de petróleo y, por tanto, nadie se ofreció a cooperar con esa población que, al igual que la Libia, anhelaba derrocarlo. En cambio, cuando Gadafi ha amenazado con cerrar el grifo, USA como caballero de las libertades y, según Pérez-Reverte, “referencia ideal de lo socialmente correcto para nuestra babeante Europa”, con los fieles escuderos España (PSOE propone, PP acepta) y Francia, se han apuntado los primeros a una nueva invasión que les garantice tomar el control sobre las torres petrolíferas. Y todo eso después de que Aznar regalara un caballo a Gadafi, Gallardón le diese las llaves de oro de Madrid tras instalarse una jaima en El Pardo, y Zapatero lo definiese como un amigo aliado sólo por pertenecer, como él, a la Internacional Socialista. Y dice el Ministro José Blanco, el pasado 20 de marzo, que se siente orgullos de la participación de España en la defensa de los derechos humanos. Si es cierto ese orgullo, que no lo dudo, supongo que de igual forma sentirá sonrojo, bochorno, y rubor de que en los juzgados de España haya tantísimos casos de violación de derechos humanos. ¿Es que acaso toda Europa va a esta guerra “por la defensa de las libertades y los derechos humanos”? En absoluto. Alemania no va. Resulta paradójico que en España haya un presidente que ganó las elecciones después de meses declarándose pacifista y diciendo “No a la guerra” entre obsesivas soflamas feministas. Así que desconozco cómo se lo tomarán los defensores de la alianza de civilizaciones. Por cierto, que tampoco sé cómo se tomarán los votantes de aquellas elecciones (2003 y 2007) que ahora prestemos nuestro apoyo logístico a bombas y misiles que no distinguen entre ejército libio (los malos) o población civil libia (los buenos). “Shokram, esvarger”, (gracias, buenos días).

 

Miguel Ángel García Moreno

 

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Carta XVII de M.A.G. desde prisión(30/03/2011)

 

LA SEMANA SANTA 2010 DE MI ANDALUCÍA, A TRAVES DE TELEVISIÓN.

Debido al secuestro al que el Gobierno de España me sometió, a las órdenes de una señorita que no soportó que yo la dejase por otra, no tuve más remedio que sintonizar la televisión andaluza para contemplar esta tradición que traspasa las fronteras de la religión y en la que participo desde que tengo uso de razón.

 

Domingo de Ramos por la tarde.

 

Málaga. Desde el Santuario de la Victoria, la Hermandad de la Humildad, fundada en 1964, emprendió su camino arropada por cientos de fieles. Cristo y María mostraban luto por la madre del Hermano Mayor. Con la marcha de la Merced como fondo, avanzando al paso que le daban sus 145 hombres de trono con túnica blanca, la imagen dolorosa de la Virgen de la Merced brillaba con luz propia junto a San Juan Evangelista.

 

Úbeda. El Santo Borriquillo descendía, con su mecanismo de tracción mecánica, la pendiente de salida. Descubrí la emocionante expresión de incertidumbre, sufrimiento y dolor de Mª Stma. del Amor. Madre con manto verde e indumentaria hebrea siempre dispuesta a seguir a su Hijo en los buenos y en los malos momentos, precedida de su cuerpo de penitentes con palmas desde la Iglesia de la Trinidad. Sonaba la marcha dedicada Virgen del Amor.

 

Córdoba. Estampa destacada la de la Hermandad de las Penas de San Diego, una Virgen con San Juan que acompaña a Jesús muerto en la cruz. Santa Marta y Sagrada Cena de León era la banda que anunciaba el paso de esta Cofradía fundada en 1955.

 

Sevilla. Casi a las 18:30 y sobre uno de los pasos más pesados de la Semana Santa hispalense, Jesús anunció en Campana, ante sus discípulos, que sería traicionado por uno de ellos. El pan de Alcalá de Guadaira(Alcalá de los Panaderos) y la Banda de Cigarreras recorrieron las calles entre balcones a rebosar y espectadores poniéndose en pie para observar el trabajo sacrificado de los costaleros. Judas, patrón de los traidores y traidoras del mundo, giraba la cara avergonzado, y huía para no cruzar la mirada con la del Maestro.

 

Cádiz. Túnicas y capas blancas para los devotos de Jesús de la Paz transitaban por pleno centro, donde las hermandades entran a la Catedral y salen por un lateral de la misma. La brisa marina y la marcha Señor de San Román interpretada a 150 metros de la playa, refrescaban el paso esta Hermandad de la Borriquita. Caperuces rojos de raso que sus cofrades intentan sustituir por terciopelo y, de estreno, 6 cartelas. Arropaban a Mª Stma. del Amparo, que siempre deleita al pueblo con su semblante celestial, Juan, Pedro y Santiago, discípulos de su Hijo.

 

Almería. La Cena instauró la emocionada eucaristía rodeada de los fieles que la esperaban con cariño entre sones de cornetas y tambores. Júbilo mezclado con emoción.

 

Córdoba. Caperuces negros, túnicas rojas y capas negras en el tramo final de la calle Claudio Marcelo. La Virgen de la Concepción, perteneciente a la Cofradía de las Penas de Santiago, se aproximaba a la abarrotada Plaza de las Tendillas.

 

Osuna. Cinco pequeños portadores guiaban mediante un volante el paso del Dulce Nombre de Jesús, perteneciente a la Hermandad de la Borriquita. La esencia de Mª Stma. del Amor, rodeada de lirios y claveles, era portada a hombros (estilo inusual en el área de influencia de Sevilla) recibiendo una sublime petalada cuya banda sonora corrió a cargo de la Banda Municipal.

 

Granada. Jesús inaugura la Semana Santa en la ciudad de la Alhambra, a lomos de una Borriquilla y estrenando pan de oro en los candelabros.

 

Sevilla. Acto seguido, atribuida a Juan de Astorga, la Virgen del Subterráneo floreció con su rosa de pasión en la mano derecha y el acompañamiento musical de la banda del Dulce Nombre de Marchena.

 

Huelva. A pocos metros de la Iglesia de la Concepción, Borriquita de clavel rojo, olor a incienso, túnicas blancas, caperuces rojos y marcha Purísima.

 

Sevilla. María Magdalena en olor de multitudes, cuatro hachones y 1200 nazarenos para La Hiniesta, talla de Castillo Lastrucci.

 

Málaga. Stmo. Xto. De la Esperanza, de Luis Álvarez Duarte, único crucificado del Domingo de Ramos malagueño, avanza, casi sin órdenes del mayordomo a los morados hombres de trono con rostro cubierto.

 

Cádiz. Cerca de las 19:30, monte de clavel rojo, dorados faroles de guardabrisas en la puerta de la Catedral y crespones negros en recuerdo de una cofrade del Cristo de la Humildad y Penitencia y Ntra. Sra. De la Amargura.

 

 

Lunes Santo por la tarde.

 

Granada. A pesar de las nubes, la Virgen de los Dolores, con sus manos juntas en el pecho, sobre su faldón color salmón, salió a pasear por la Carrera del Darro para que su pueblo disfrutase de su clarísima policromía entre el perfume primaveral de la fortaleza nazarí y el templo de San Pedro y San Pablo.

 

Málaga. Jesús amarrado a la columna, de Palma Burgos, paseó ante la Tribuna de los Pobres portado por 150 hombres de trono que lo llevaban en volandas.

 

Granada. Una revirá del Cristo del Trabajo, con su cruz a cuestas en la calle San Matías, conmovió al Barrio del Zaidín.

 

Sevilla. Una saeta y muchos aplausos recibieron a la Hermandad de las Aguas. Después, a pesar de que el ambiente olía a agua, la Virgen del Rocío de la Hermandad de la Redención entró en La Campana acompañada por la Banda de las Nieves.

 

 

Martes Santo por tarde.

 

Granada. Un toque de corneta precedía a Ntro. Padre Jesús del Gran Poder, de la Cofradía de la Esperanza, fundada por el gremio de corredores de bolsa.

 

Cádiz. El paso de la Piedad avanzaba hacia la Catedral, sobre adoquines y sonido de paso horquilla. ¡Vámonoh de frente con er Señoh!

 

Sevilla. Jesús de la Salud y del Buen Viaje, de la Cofradía de San Esteban, derramaba lágrimas ante la mofa de dos sayones que, rodeados de un color azul característico, le colocaban la corona de espinas.

 

Carmona. De la Iglesia de San Blas, del Barrio de la Judería, salió el Cristo de la Expiración, entre el repicar de las campanas. Difícil maniobra que implica bajar la cruz y retirar los respiraderos laterales.

 

Jaén. María Magdalena, postrada ante el Crucificado de la Clemencia, recorría su Barrio de la Magdalena. Entre rojos caperuces y blancas capas, se dedicaba una levantá a la personas que luchan contra el cáncer.

 

Arcos de la Frontera. El pequeño trono de San Antonio bajó las escaleras de la parroquia de San Francisco a hombros de 12 horquilleras, como lo hacía 18 años antes. Acto seguido el Cristo de la Columna repitió aquella maniobra, aliviado por la Banda Municipal de Paterna de Rivera y vejado por la guardia romana. Le precedían los armaos y le seguía el paso de la Virgen de la Paz, cuyos costaleros salieron del templo de rodillas.

 

Huelva. Por la Plaza de la Merced caminaban el Señor de la Lanzada y la Virgen del Patrocinio, que este año salían por primera vez de su casa de Hermandad. Los costaleros del misterio procesionaban desde hacía 25 años.

 

Cádiz. Jesús Caído, Cofradía universitaria muy querida por los estudiantes, se aproximaba a la Catedral en el 50 aniversario de su estación de penitencia.

 

Córdoba. Ante la Iglesia de San Miguel, con una plaza a rebosar de gente, Pilatos se dirigió al pueblo para que eligiese entre Jesús y Barrabás. Era la Hermandad de la Sangre.

 

Roquetas. Los gastadores de la legión custodiaron al Cristo de la Buena Muerte con reiterados cambios de guardia.

 

Málaga. Otro Crucificado irrumpía majestuosamente en la Alameda atrapando las miradas de intensa tristeza de los devotos congregados a su alrededor. Se trataba del Cristo de la Agonía, de la Hermandad de las Penas, tallado en 1922 por Francisco Buiza.

 

Sevilla. El Cristo de la Buena Muerte, de la Hermandad de los Estudiantes (fundada por unos profesores) llegó solemnemente a Campana, con sus característicos cuatro hachones, monte de lirios y riguroso color negro. Respetuoso silencio al que se sumaban los más de 100 monaguillos que caminaban ante el paso. En 1973 se convirtió en la primera Cofradía sacada costaleros en la ciudad.

 

Málaga. Mecida suave y túnica bordada para Jesús de la Sentencia que se encontraba en calle Frailes (a espaldas del Teatro Cervantes) acompañado por la Banda Cruz del Humilladero.

 

 

Miércoles Santo por la tarde.

 

Almería. En la salida del Prendimiento, una saeta gloriosa para Jesús, ataviado con túnico morado y escapulario trinitario.

 

Fuensanta de Martos. Ante miles de personas esparcidas en un paraje único, 90 actores voluntarios escenificaron el último día de la vida de Jesús.

 

Cádiz. Bañado por el sol, el esplendoroso paso barroco de La Hermandad de las Cigarreras, decorado con rosas rojas, se acercó hacia la Catedral a los sones de la marcha Alma de Dios, interpretada por la Banda de la Cena. Veinte años antes una hermana donó el pelo natural para Jesús de la Pasión, a quien se le atribuyen milagros  que procesiona acompañado de dos romanos y un burlón.

 

Palos de la Frontera. Una pequeña gran saetera hizo las delicias de pequeños y mayores en la procesión infantil que hace años comenzó como un juego y actualmente es cita ineludible para los cofrades de la localidad.

 

Morón de la Frontera. Un anciano entonó una sentidísima saeta para recibir a la Virgen de Loreto.

 

Sevilla. Túnicas similares a los hábitos franciscanos para los nazarenos que escoltaban a Ntra. Sra. de la Palma (la Virgen del Buen Fin) que este año estrenaba una saya elaborada por una hermana. Entre la obra social de esta Cofradía destaca la gestión de un centro de estimulación precoz.

 

Córdoba. Regresando a su sede canónica, por los Jardines de la Merced (el pulmón verde de la ciudad) caminaba Jesús de la Humildad y Paciencia, talla esculpida por las manos de Cerrillo para la Cofradía de Capuchinos. El Señor esperaba el momento de su crucifixión mientras un centurión romano ordenaba que se alzase la cruz. Los 50 costaleros y la Agrupación Musical Santo Tomás detuvieron el paso para la interpretación de una saeta, retomando después su camino de vuelta.

 

Sevilla. La Hermandad del Baratillo se disponía a concluir su estación de penitencia. Con tu Hijo en los brazos, y yo llorando de rabia de no poderte ayudar, siendo tú Madre del Arenal. En la calle Adriano, próxima a la Plaza de Toros de la Maestranza, cerca del Guadalquivir, se retiraron los zancos para la última chicotá del paso del Cristo de la Misericordia y Virgen de La Piedad, con su rostro de Madre afligida y su hermosísima diadema habitual en las Vírgenes sobre paso de misterio. Acto seguido, y con el Guadalquivir como testigo, la Banda de Cornetas y Tambores Nuestra Señora del Sol detiene la marcha para que el Barrio del Arenal sea testigo de la última saeta a pie de calle hasta el año que viene. La Banda del Carmen de Salteras puso el unto y final precedida por la tez morena y los labios circulares de la Virgen de la Caridad, en cuyo llamador dos angelitos sostenían un capote. Su candelería casi agotada iluminaba las 7 lágrimas de esta Madre que recibía el fresquito del río entre las transparencias y se ahogaba en llanto escuchando la marcha Rocío. Rosa de plata en su mano izquierda y Encarnación Coronada entonada desde la trabajaderas.

 

Málaga. Se soltaron palomas al pasar los ojos verdes de la Virgen de la Paloma (de Luís Álvarez Duarte) por la Alameda Principal. Un trono de gigantescas dimensiones paseado por más de 200 hombres de trono.

 

Almería. Jesús Cautivo, rodeado de fieles, se dirigía cerca de Judas, dos romanos y un sayón hacia la plaza de la Catedral mientras la A. M. La Pasión de Linares interpretaba la marcha Jesús del Prendimiento.

 

Málaga. Cristo de la Sangre de Palma Burgos, crucificado de cuyo costado manaba sangre en presencia de un romano a caballo. Cofradía con más de cinco siglos de antigüedad con un típico, en cuanto volumen, trono malagueño paseado por más de 250 hombres de trono.

 

Córdoba. Se escuchaba la marcha Rocío cuando Ntra. Sra. de la Paz y Esperanza (obra de Juan Martínez Cerrillo en 1939) brillaba en los Jardines de Colón gracias su corona en plata y al color blanco predominante de su palio con 14 varales en lugar de 12 como es habitual.

 

Jerez. En la calle Tornerías, Jesús tenía sus manos atadas a la espalda ante un olivo de grande dimensiones. Gracias a la Hermandad del Prendimiento, en el Barrio de Santiago se apreciaba el sabor más genuino de la Semana Santa.

 

Granada. Veteranos costaleros paseaban con mimo a Mª Stma. del Rosario, que volvía a Santo Domingo, en el Barrio del Realejo.

 

 

Jueves Santo por la tarde.

 

Sanlúcar de Barrameda. Saeta desgarrada para el Cautivo con su túnico morado y su escapulario trinitario dorado.

 

Sevilla. A las 18:30 pasaba por Campana la Hermandad de la Exaltación. Dos sayones tiraban de sogas para elevar la cruz mientras otros dos fijaban la base al suelo. Mirada al cielo de un Cristo de 1687 y costaleros que cargaban este barco con elegancia.

 

Granada. Salida milimétrica guiada por las instrucciones del capataz. Costaleros avanzando de rodillas. A gatas posteriormente. ¡Y salió el Sol de la Estrella! Ntra. Sra. de la Estrella.

 

Aracena. Cielo azul y sol de justicia para una cruz con sudario. La Vera Cruz que sale del castillo. Fervor por el Mayor Dolor y sayones azotando al Cristo de la Sangre. Estampa sin igual de claveles rojos a 760 metros de altitud.

 

Málaga. Túnicas rojas y cíngulo dorado para los más de 200 hombres de trono de la Cofradía de la Sagrada Cena (vinculada a RENFE) con sus características e imponentes cabezas de varal de trono. Cerraría el desfile María Santísima de la Paz.

 

Huercal-Overa. A la presentación de bandas acudía la Banda de Cornetas y Tambores de Ntra. Sra. de las Angustias, de Porcuna.

 

Puente Genil. Los rostrillos escoltaban a Jesús amarrao a la columna, de tez morena, que marchaba bajo su templete rococó del siglo XVIII.

 

Sevilla. Mª Stma. de la Victoria, talla anónima de la Hermandad de las Cigarreras, se aproximaba a Campana bajo su palio de cajón.

 

Málaga. Agarrando un rosario en su mano izquierda, mostrando su tez pálida, la Virgen de la Soledad y Traspaso apareció rodeada de camelias blancas. Cofradía de Viñeros con la Banda Municipal de Torredonjimeno.

 

Úbeda. Una banda de romanos precedía al paso dorado a ruedas del Ecce Homo, el Cristo de la Humildad.

 

Málaga. Plaza de Fray Alonso de Santo Tomás a las 19:50. Austera cruz de guía que anunciaba a la Congregación de Mena, eje de devociones. Coronado de espinas, crucificado, y precedido por una talla completa de María Magdalena, el Señor de la Buena Muerte avanzaba sobre un trono piramidal de estilo barroco, con 8 varales de trono, 2500 kgs de peso y 260 hombres. Ambos, Cristo y trono, obra de Palma Burgos. Dos toques de aldaba para agacharse y uno para levantar. Seguidamente palio ochavado para Ntra. Sra. de la Soledad, con sus manos cruzadas entrelazando un rosario, pañoleta blanca por encima del manto, rosas blancas y dolor de una Madre que acaba de perder a su Hijo. Esta peculiar imagen de la Virgen niña no lucía corona, sino halo dorado, su pelo era tallado y la candelería no tenía pasillo central sino que se extendía a todo lo ancho del trono, portado por 280 hombres y acompañado musicalmente por la Expiración.

 

 

Viernes Santo por la mañana.

 

Sevilla. Cuando cientos de elegantes nazarenos ya habían pasado bajo el Arco de la Resolana, sonó el llamador del misterio la Sentencia, conjunto escultórico obra de Castillo Lastrucci. Claudia Prócula rogaba a su esposo, un Pilatos impasible, que se apiadase de Jesús. Un esclavo negro sostenía la palangana donde Pilatos se lavó las manos. Tres soldado romanos y dos judíos, uno de ellos leyendo la sentencia “Yo soy inocente de esta sangre, vosotros veréis” vigilaban el cumplimiento la ley. En total, ocho figuras rodean a Jesús desde la Basílica de la Macarena. Cinco mariquillas de color verde esmeralda llenaban de gracia y salero andaluz el pecho de Nuestra Señora de la Esperanza Macarena que, dispuesta a quedar en manos de su pueblo que la esperaba hacía varias horas, disparaba el ritmo cardiaco de sus miles y miles de fieles dirigiéndoles una última mirada de Esperanza. La Basílica, vacía desde hacía catorce horas, recuperaba su mayor tesoro con el acompañamiento musical de la Banda del Carmen de Salteras. Impresionante el rachear de los costaleros durante el giro completo a los sones de la marcha Esperanza Macarena.

 

Málaga. El verde oscuro de las hojas en los árboles contrastaba con el dorado del trono sobre el que desfilaba ese rostro tan humano tallado por Benlliure para la Archicofradía de la Esperanza. Se trataba del Nazareno del Paso, que parecía caminar gracias a la labor de sus morados hombres de trono cuyo caminar era magnificado por el sonido de la marcha Mater Mea. Seguidamente, un río verde tomaba la Alameda Principal para preceder al trono de la Esperanza del Perchel, de un color especial gracias a sus tulipas color caramelo. Sus 260 hombres de trono le conferían un andar majestuoso.

 

Sevilla. Música de capilla para ensalzar a la Hermandad del Silencio, que pasaba por Campana. Un bizantino palio de plata cubría a la Virgen de la Concepción y a San Juan Evangelista.

 

Málaga. El Cristo de los Milagros, crucificado de Palma Burgos para la Cofradía de Zamarrilla, sembró de fervor las calles de la ciudad. Caminaba tras su Hijo la Virgen del Barrio de la Trinidad, con dolor contenido en su rostro de niña, una rosa clavada en su pecho y sobre un trono de palio de Manuel de los ríos donde todo era rojo y plata.

 

 

Viernes Santo por la tarde.

 

Antequera. Desde la Iglesia de Santa María de Jesús, los horquilleros, que reciben el nombre de “hermanacos”, portaban el paso alegórico de la Cruz de Jerusalén y el paso de palio de la Virgen del Socorro.

 

Jaén. San Juan Evangelista era portado con entrega por chicos de entre 14 y 18 años.

 

Málaga. Fagot, oboe, flauta y clarinete como único acompañamiento musical. El Stmo. Xto. De la Redención, obra de Juan Manuel Miñarro, fue el primero de la tarde en irrumpir majestuosamente en la Alameda. Crucificado pálido sobre monte de lirios y flanqueado por cuatro hachones. Detrás, su Madre de los Dolores, también con capilla musical, manto oscuro procedente de Lyon, y hombres de trono con túnica negra.

 

 

Al día siguiente.

 

Locutorios de la Prisión de Jaén. Pero para mí, el Viernes Santo 2010 no finalizaba hasta que me visitasen mis padres y me narrasen cómo habían visto mi Hermandad de la Expiración y Esperanza por las calles de Linares. Enorme la satisfacción que me produjo cuando, a través del cristal, me contaron su sorpresa en la calle Marqués, donde se realiza la Ceremonia de la Expiración. Dos directivos, uno de ellos el mayordomo del trono de Cristo, se acercaron a mis padres, que contemplaban la procesión desde la acera como dos espectadores más, para pedirles que me recordasen que yo procesionaba con ellos aquel Viernes Santo, y para entregarle a mi madre un ramillete de flores extraído del trono de Jesús Crucificado que otros años caminó sobre mi hombro.

 

Miguel Ángel García Moreno, secuestrado por segunda Cuaresma consecutiva.